¿QUÉ NOMBRE LE PONGO A MI HIJO?

Suele ser una de las decisiones en pareja más complicadas de tomar ¿Qué nombre le ponemos a nuestro hijo?  Porque queremos mucho a nuestra pareja, pero nuestros gustos no tienen porqué ser idénticos ¡y qué complicado es encontrar uno que nos guste a ambos!

Lo suyo es intentar ponernos de acuerdo, pero si uno de los dos, cualquiera, no está dispuesto a ceder de ninguna de las maneras a veces conviene decidir sortear quién de los dos elige el nombre o decidir que uno pone el nombre si es niño y el otro si fuera niña. Una cosa es que la cuestión del nombre sea importante y otra que tengamos que discutir en exceso por esa razón.

Como decimos, la cuestión del nombre es realmente muy personal, y cada uno valoramos unos aspectos. Pero hay ciertas cosas que se deberían tener en cuenta en general

 

El nombre lo deberían elegir los padres

Si ya ponernos dos de acuerdo es complicado, dejar que metan baza todos nuestros familiares y amigos NO ES una buena decisión. Hay tantos gustos como personas y seguro que por cada persona a la que le guste hay otra a la que no… y al final ¿Qué es más importante? ¿Que a la Tía Pepa le guste más Manolo que Carlos o que os guste a vosotros?

La última decisión la tienen los padres. Podéis escuchar las propuestas de los demás si no lo tenéis claro, pero si ya habéis decidido el nombre que os gusta a los ambos, lo que opine el resto no debería importaros ¡u os volveréis locos!

Piensa que el nombre es para toda la vida

Hay padres a los que les parece extremadamente divertido ponerle a su hijo Martín cuando los dos se apellidan Martín. Así su hijo será Martín Martín Martín. O llamar a su hijo Juan Carlos cuando sus apellidos son “Rey de España”.  En España, afortunadamente, la ley prohíbe los nombres contrarios al decoro y no podremos encontrar un Frigorífico, Disneylandia o Maradona. O como John Hitler. Que este lo he visto yo con estos ojos en persona.

Nos puede parecer la monda, pero estamos condenando a nuestro hijo a pasarse la vida dando explicaciones y a ser un chiste ambulante. Por “hacer la gracia” vamos condenar a nuestros peques a pasarlo fatal, a que les hagan mil bromas hirientes  y a que les dé vergüenza decir como se llaman.

No, no tiene ningún tipo de gracia. Y además puede ser un auténtico problema a la hora de encontrar trabajo. ¿O a quien elegiríais para que os tratara de una enfermedad delicada, a la Doctora Isabel López o al Doctor John Hitler Pérez?

Ten en cuenta la combinación nombre + apellido

Hay nombres que nos gustan mucho, pero que puestos en combinación con el apellido suenan fatal o directamente son complicados de pronunciar. Por lo general se recomienda que el nombre no termine por la letra o sílaba por la que comienza el apellido. Es lo que se conoce como “cacofonía”, que literalmente quiere decir que suena mal.

Por ejemplo: Mónica es un nombre muy normal, pero quizás no sea la mejor opción si se va a apellidar Castillo. Sería MóniCA CAStillo. Algo similiar ocurre con el actor Óscar Casas que al pronunciarlo todo seguido suena Ós-CARCASAS

Salvo que no nos gustase ningún nombre más, en principio es preferible huir de este tipo de combinaciones.

¿Elegimos un nombre común o somos originales?

Esta es una cuestión muy personal. Está claro que habrá quienes voluntariamente elijan un nombre original y quienes huyan de ellos. Las razones por las que nos gustan unos nombres u otros no son discutibles.  Y si no hay está el pueblo de Huerta del Rey, el del anuncio de Aquarius de hace un tiempo, donde todos tienen nombres extrañísimos.

Pero a mí me hace gracia cuando alguien te dice “uy, le vamos a poner un nombre muy original” y te dicen que se va a llamar Daniela. Que será bonito o no, pero de original, objetivamente hablando, no tiene nada.

El Instituto Nacional de Estadística, en su página web, nos permite consultar cuantas personas se llaman de una determinada manera por provincia, por década y provincia o por nacionalidad. También podemos descargarnos una Excel en la que podemos consultar la lista de los 100 nombres más puestos para niños y niñas, así como los 10 más utilizados en nuestra Comunidad Autónoma.

Así que lo siento por los que creían que Daniela era una opción original y poco puesta. Hace años, efectivamente, lo era, pero en 2010 fue el cuarto nombre más puesto a niñas recién nacidas.

Luego lo que hagamos con esta información es poco discutible: podemos saber que Daniela es un nombre que se ha puesto de moda, y que nos importe tres pepinos. Es el que nos gusta y ya está ¡Pues tan ricamente! ¡Pero por lo menos que no sea por desconocimiento!

No todo lo que se dice en Internet es verdadero

… o lo que es lo mismo, Internet no convierte a las cosas en ciertas. Como en todo, hay sitios donde se contrasta la información y otros que no.

Puede que nos dé lo mismo el significado del nombre de nuestro hijo y que para nosotros no sea importante. Esto es, como todo, totalmente respetable. Pero que la página Mi Sabueso diga que Nerea es un nombre de origen griego no lo convierte en cierto.  Si queréis saber de verdad el origen del nombre de vuestros hijos actuales o futuros acudid a sitios fiables, donde se contrasten los datos que se ofrecen. Un sitio donde se contrastan las fuentes es el blog español Se llamará y en inglés el clásico Behind the name.

En definitiva, hay multitud de variables a la hora de elegir un nombre para nuestros hijos. Una última recomendación. Dedicadle un poco de tiempo. Pensad los pros y los contras porque un nombre es para toda la vida.