EL BOLSO DE PASEO

Cuando salimos a pasear con nuestros bebés, sobre todo si somos primerizas, tendemos a llenar nuestra bolsa de paseo  con mil y una cosas. Con el tiempo seguro que nos volveremos más minimalistas e iremos reduciendo progresivamente la cantidad de cosas a transportar. En mi caso al principio parecía que iba a hacer una mudanza y con mi segunda hija a veces hasta se me olvidaba llevarme la bolsa, no os diré más. Pero ni tanto ni tan calvo… es importante llevar una serie de cosas imprescindibles pero sin pasarnos.

En realidad, si damos lactancia materna nuestro bolso va a ir mucho más vacío. Gran parte del sitio  lo ocupan las cosas relacionadas con la lactancia y si sólo damos pecho, en cuanto a espacio por lo menos, es todo mucho más fácil.

¿Qué no podemos olvidarnos?

  1. Un par de pañales.  Salvo que tengamos previsto estar horas y horas fuera de casa, para un desplazamiento normal de una mañana con esto es suficiente.
  2. Toallitas.  ¡Imprescindibles! ¿Qué sería de las madres sin las toallitas? Lo mismo te sirven para limpiar el culete, que para arreglar un desaguisado producido por una vomitona intempestiva, para limpiar las manos asquerosas después de comerse unos aspitos… en fin, que son socorridísimas para multitud de cosas.
  3. Cremita para el culete.
  4. Un chupete (si utiliza)
  5. Una muda. Aunque por lo general la cosa funciona de la siguiente manera: el día que has cogido recambio de body, de pantalón, de parte de arriba y de todo, ese día no necesitas de nada. Sólo tendrá un escape y se pondrá cochino hasta las orejas el día que por error no hayas cogido nada para cambiarle.
  6. Un botellín de agua. Parece una idiotez, pero viene genial. Si das el pecho, posiblemente te dé mucha sed a ti. Si tu hijo usa chupete, te servirá para limpiarlo cuando acabe en el suelo. Si tu bebé es mayor podrás rellenarle un biberón del agua o si toma lactancia artificial te puede venir bien para prepararle la leche.

En el caso de que demos lactancia artificial

  1. Un biberón
  2. Un dosificador de polvos . Esto viene genial porque así te evitas llevar el bote grande de paseo, que abulta mucho.

Mi hija mayor tomó lactancia mixta y una cosa que solía llevar era un termo con agua caliente. Me evitaba tener que pedir en las cafeterías que le calentasen el biberón y así en realidad en cualquier sitio podía preparárselo. A mí particularmente me resultaba cómodo así, pero supongo que dependerá de los casos.

Cada uno tiene que encontrar sus básicos. Si sabemos que nuestro hijo es muy dado a tener escapes, deberemos tener más mudas. Si es un fan del chupete y con frecuencia lo tira al suelo, mejor tener dos. Que nos vamos mucho rato por las mañanas, igual nos conviene llevar dos biberones.

En todo caso, es preferible utilizar el sentido común y no cargarlo en exceso porque luego ocurre, y no con poca frecuencia, que vas a buscar algo y está tan a reventar que no lo encuentras ni a la de tres.

Mi último consejo es que si lleváis bolso maternal, en la medida de lo posible, prescindáis de vuestro bolso. Al final es un rollo. Es mejor buscarnos un bolso de paseo con un espacio para nuestras llaves y para el monedero y no tener que ir con un peso extra. ¡Y ya no es el peso! ¡Es que es un rollo patatero!

Menos es más… para todo, incluidos los bolsos maternales.