Mitos de la lactancia

La principal suposición errónea sobre la lactancia se presenta por la prolongación de la misma por más de 9 o 12 meses, y es vista equívocamente como la instauración de un vínculo patológico entre la mamá y el bebé.

Debemos decir que la patología no es algo que está relacionado con el tiempo de amamantamiento, sino con todas las otras cosas que están involucradas en la interacción madre- hijo. Y en realidad “es el destete tempranamente forzado el que puede estorbar el desarrollo emocional e incrementar las necesidades de dependencia.” (Waletzky, 1979).

Más allá de lo señalado por la OMS y UNICEF (recomiendan mínimo 6 meses de lactancia y máximo dos años) escuchamos por los pasillos que ni bien le crecen los dientes al niño debemos proceder al destete. Pero, y podemos consultarlo con nuestras abuelas, los dientes no son un obstáculo para el amamantamiento
Algunos médicos creen en el mito que la lactancia interfiere en el interés del niño por otros alimentos.

Si bien es cierto que muchos chicos ingieren más alimentos complementarios cuando se los desteta, debemos saber que esto se debe a que necesitan la ingesta de gran cantidad de nutrientes para sustituir la riqueza nutritiva que le aportaba la leche de su madre.