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Durante los nueve meses de embarazo la alimentación de la mujer embarazada asegura el crecimiento y el correcto desarrollo del bebé. Pero esta alimentación no debe ser “por dos”, sino ser “dos veces correcta”. El embarazo es la ocasión perfecta para comenzar con unas buenas costumbres alimenticias.
El peso de la mamá embarazada debe aumentar progresivamente y de una forma controlada. Éste debe ser moderado durante el primer trimestre (ya que el bebé crece muy poco durante este período), comenzar a notarse a partir del cuarto mes, aumentando en el segundo trimestre entre cuatro y cinco kilos de peso (a razón de un kilo y medio al mes, aprox.), y crecer más rápidamente en el último trimestre. En este último periodo el bebé crece más que en los trimestres anteriores. El aumento de peso en el momento del parto está entre los 10 y los 12 kilos de peso.
El total del aumento de peso durante el embarazo hemos comentado anteriormente que están entre 10 y 12 kilos. No es, por supuesto, una regla exacta, aunque sí bastante aproximada. Habrá mujeres que cojan menos peso, otras más,… Pero el problema llega cuando el aumento de peso es excesivo. Y es que muchas mamás se dejan ir completamente, bajo el pretexto que “comen por dos”. Y ya hemos dicho antes que eso no debe ser así. ˇY cuidado con hacerlo! Un aumento de peso excesivo puede acarrear hipertensión arterial, diabetes gestacional, aumentar el riesgo de cesárea, flebitis y problemas futuros en el bebé.
Si el peso aumenta demasiado, es imprescindiblemente necesario consultar la opinión del médico sobre nuestro embarazo. Atención a lo siguiente: una mujer embarazada nunca puede decidir sola empezar un régimen. De hecho, cualquier régimen está contraindicado en el transcurso del embarazo, a no ser que sea prescrito por el médico.
Hemos hablado del aumento excesivo del peso. Pero que ocurre al revés, si éste no aumenta lo que debe. Las mamás también deben consultar rápidamente al médico si durante el embarazo no aumentan de peso o si incluso lo pierden. El control del peso debe hacerse regularmente. Es recomendable hacerlo dos veces al mes, siempre por la mańana nada más levantarse y en la misma báscula.
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