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Si hablamos del biberón hablamos de un accesorio de bebés indispensable. Mediante el biberón alimentaremos al pequeño y le daremos de beber tanto leche, como agua e incluso zumos (una vez sea más mayor). Existen en el mercado una lluvia de modelos y de formas. Lo más importante es encontrar un modelo que respete bien todas las normas de seguridad y que satisfaga todas las exigencias del bebé y de sus padres. Así, tanto nosotros los papás como los pequeños, estaremos satisfechos.
Como ya hemos comentado con los otros accesorios de bebés que te hemos presentado, antes de decantarnos por un modelo y sus características, debemos saber si éste cumple con la normativa europea que rige los artículos de puericultura. Esta señal garantizará la buena calidad del producto, así como una buena ergonomía. Es importante pues verificar que el biberón escogido respeta y cumple esta normativa.
Podemos encontrar biberones en dos materiales: plásticos o cristal. Ambos tienen ventajas e inconvenientes. Vamos a verlos:
Los biberones de plástico son perfectos para los niños más mayores ya que son prácticamente irrompibles y son muy ligeros. El principal inconveniente es que el plástico es menos resistente a la esterilización y se amarillea poco a poco, con cada lavado. Amarillento no quiere decir sucio. Los biberones de cristal son más fáciles de limpiar y más resistentes a la esterilización. Este tipo de biberones son recomendables para los primeros meses de vida. El inconveniente de estos biberones es su fragilidad. No se rompen muy fácilmente, pero con el bebé crecidito, cuando empieza a andar y a beber sólo, en caso de caída o golpe pueden romperse.
Una vez comentados los materiales, hablemos de las diferentes formas de biberones, que son variadas:
El clásico es el “biberón cilíndrico”. Pero tenemos muchos otras formas. Podemos encontrar “biberones de forma triangular”. Éstos permiten una buena prensión, son fáciles de limpiar y al no rodar sobre sí mismos, son muy estables. Otra forma es el “biberón acodado”: inclinado 30 grados permite dar de beber al bebé con toda serenidad. Otra ventaja del “acodado” es su tetina, que se rellena constantemente evitando que el niño trague aire. El inconveniente de este modelo reside en lo difícil de limpiar.
Seguimos con más biberones. El “biberón ancho” ofrece una apertura algo más ensanchada, ofreciendo mayores facilidades a la hora de tragar. Y por su parte el “biberón ergonómico”, con formas diversas, es muy atractivo para el pequeño.
Y queremos terminar el artículo con un pequeño recordatorio de seguridad. Al calentar la leche, antes de dársela al pequeño, siempre hay que comprobar antes su temperatura. Es indiferente el método mediante el cual la hayamos calentado. ¡SIEMPRE HAY QUE COMPROBARLA! Para hacerlo basta con dejar caer unas gotas de la leche sobre la cara interna de la muñeca. Esta piel es muy sensible y permitirá juzgar adecuadamente la temperatura de la leche.
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